Preparación al 60 aniversario de clausura del Concilio Ecuménico Vaticano II
Conferencia sobre "La Doctrina Social de la Iglesia en el contexto actual de Puerto Rico"
Cientos de feligreses de la Diócesis de Caguas-Puerto Rico se unen al clamor mundial por la Paz
En reiteradas ocasiones durante las últimas semanas el papa Francisco ha reflexionado sobre la situación de violencia mundial, especialmente ante la crisis de Israel y Gaza y ha pedido que terminen los ataques y la violencia entre estos pueblos hermanos.
Asimismo, la violencia mundial y el estado de violencia generalizada en Puerto Rico junto al llamado del Papa, movió al Obispo Eusebio Ramos Morales de la Diócesis del área centro-oriental de la isla caribeña a insistir en la oración y el sacrificio que marcó el camino de una gran “peregrinación por La Paz” el pasado martes, 31 de octubre.
Al explicar el propósito de la actividad Mons. Eusebio Ramos manifestó que “el papa Francisco ha llamado a toda la cristiandad y al mundo entero a implorar la paz. Escuchando este llamado del Santo Padre y siendo conscientes de la peligrosidad global de estos conflictos bélicos, decidimos también convocar a nuestra gente para esta “Jornada de Peregrinación y Oración por la Paz”. Aprovechando que, ya, había una Comunidad parroquial que la tenía en agenda ese día como antesala a la Fiesta de todos los Santos, hicimos esta convocatoria nivel diocesano”.
Además, en clara sintonía con el Papa Francisco, el obispo puertorriqueño dijo que “la situación bélica a nivel mundial es altamente grave…
Sin terminar la guerra entre Rusia y Ucrania, otro conflicto bélico se ha suscitado entre Israel y el pueblo Palestino de Gaza en el Medio Oriente, que también tiene alto riesgo de una escalada a nivel regional. Por ese alto riesgo de extensión de estos conflictos entre naciones y las repercusiones que tienen a nivel mundial, por la alta tasa de muertes y heridos, y el costo en términos de alimentación y economías, se hace urgente La Paz”.
Según la información suministrada, la Peregrinación estaba presidida por Jesucristo en el Santísimo Sacramento Eucarístico. Queríamos que, Él, Jesús, fuera quien nos presidiera. Por eso, se llevaba el Santísimo Sacramento al frente y detrás de Él, caminando el pueblo de Dios. Por eso, éste era el otro gran signo de esta Peregrinación: pueblo de Dios constituido por sus pastores, religiosos, familias, líderes laicos, adultos, jóvenes y niños.
Otros signos eran los que llevaban las personas, tales como el rosario, velas, pancartas y diversos mensajes alusivos a la paz.
El proceso de la actividad de peregrinación estuvo marcada, además, por el rezo del Santo Rosario y breves reflexiones sobre la realidad que vive el mundo y Puerto Rico.
De hecho, mientras avanzaba la peregrinación en medio de una noche salpicada por la luna y las estrellas, una feligrés miró al piso y en la oscuridad encontró un “Rosario” con la imagen del Cristo y otra de San Juan Pablo II que había sido “pisoteada” por los cientos de personas que caminaban, pero se mantuvo intacto ¡¡interesante!! Un Rosario en el camino… así es la vida.
“Era esperanzador ver a la gente alegre y compartiendo con aquellos sacerdotes, diáconos y religiosos que participaron, finalizó el obispo, concluyó el obispo.
También te puede interesar
Preparación al 60 aniversario de clausura del Concilio Ecuménico Vaticano II
Conferencia sobre "La Doctrina Social de la Iglesia en el contexto actual de Puerto Rico"
El obispo católico Eusebio Ramos llama a que se respete la dignidad de los trabajadores migrantes y sus familias
Revelan que el Gobierno de Puerto Rico entrega información a EE.UU. para capturar migrantes indocumentados
Derribar muros y crear puentes
Dos laicos en la diócesis de Caguas (Puerto Rico) reflexionan sobre la defensa de los migrantes
Una sugerencia del arzobispo de San Juan, Roberto González Nieve
Un método para trabajar la doctrina social
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma