Cuando las personas pierden sus propias raíces y no saben quien son, se despierta en ellas una necesidad interna de poner el poder y la posesión por encima de todo
La organización social nos libera de la opresión que nos imponen las fuerzas naturales, pero, tenemos la opresión de la vida social, que adopta la forma de una carrera sin fin hacia el poder y se manifiesta en la guerra, en la esclavitud o en cualquier forma de trabajo que nos aliene
Simone Weil observa en esta peculiaridad del poema homérico una sanción de rigor geométrico que castiga el abuso de la fuerza en quien sobrepasa los límites de su uso
"La religión es un insulto a la dignidad humana. Con o sin religión siempre habrá buena gente haciendo cosas buenas y mala gente haciendo cosas malas. Pero para que la buena gente haga cosas malas hace falta la religión" Steven Weinberg (1933-2021)
Es difícil hacer captar a quien solo cree en la evidencia física de lo que se puede ver, tocar y experimentar que además de esta realidad que ven los ojos de la carne, hay otra realidad que se percibe con los «ojos del corazón»
Los «ojos del corazón» o la Inteligencia Espiritual (IES) es la que da sentido y trascendencia a la realidad; la que hace que ante la belleza, la verdad y la bondad intuyamos la presencia de Dios.
Las personas que no han desarrollado una confianza interior en ellas mismas, su desnudez las impide desplegar su verdadera identidad.
Las personas siguen siendo receptivas a un Hitler si no pueden desahogarse de su sufrimiento real
Las personas tienen que callar su sufrimiento porque esto podría destapar su antiguo terror de niños, cuando en medio de una soledad emocional total, sus gritos nunca fueron escuchados.
El Papa Francisco habla del Hermano Carlos «quien, desde su intensa experiencia de Dios, hizo un camino de transformación hasta sentirse hermano de todos» en un camino personal de búsqueda en el desierto donde «en ese contexto expresaba sus deseos de sentir a cualquier ser humano como un hermano"
La seducción ya no es algo que se produce en las relaciones interpersonales, sino que se va convirtiendo en un elemento que tiende a regular el consumo, la organización de la vida, la educación, las costumbres
Necesitamos hacer silencio, tomar distancia, ir al desierto. Hacer silencio es un mirador adecuado para discernir y tomar las decisiones adecuadas. Hacer silencio es ir en búsqueda del sentido de nuestra propia vida, ir a lo más profundo de nosotros para tener un corazón agradable a Dios
En el interior de cada uno de nosotros hay una “tierra sagrada”, un territorio puro, donde habita el espíritu de Dios
Estamos llamados a vivir de dentro a fuera y no al contrario. Es desde nuestro territorio interior donde encontramos el gozo de vivir y la alegría de ama
Uno puede tener la vocación de médico y en esto consiste su trabajo. Realizar la vocación supone un esfuerzo para ir superando las dificultades. Cuando se toma una determinación no se debe ceder. El esfuerzo es una cualidad que está ligada al deseo, al límite y a la posibilidad
A través del trabajo el ser humano modifica y configura la naturaleza, la sociedad y a sí mismo, modificando la conciencia individual y colectiva.
Más allá del puesto de trabajo que cada uno desempeña en la sociedad, toda persona tiene un primer puesto de trabajo en sí misma, en sus vivencias y en su relación con los sentimienos. Se trata de trabajar nuestra alma, verdadera tarea de nuestra vida.
La espiritualidad de Carlos de Fucauld, de la que se nutren sus discípulos Massignon, Peyriguère, Voillaume y la hermanita Magdeleine, recoge e integra muchos de los mejores contenidos de la piedad anterior, en relación con el tema del desierto, y están totalmente en línea con los antiguos Padres del desierto
Ahora, cuando la Iglesia se propone canonizar a Carlos de Foucauld como testimonio universal de santidad, parece oportuno presentar a "cuatro pilares de la espiritualidad del desierto", cada uno con su peculiaridad propia, y que han sido grandes generadores de vida espiritual, ya que "en el desierto se alumbran grandes cosas".
Quien es capaz de convertir su generosidad en norma y pasión, bondadoso en grado sumo, sincero y veraz en todas las ocasiones, que se entrega y nada busca para sí
En el hinduísmo, el tercer ojo guardaría una correlación con el el chakra ubicado en el entrecejo, alrededor de la mitad de la zona de la frente, ligeramente por encima de la unión de las cejas
El primer ojo haría referencia a lo que nosotros denominamos Inteligencia Emocional (IE), el segundo a la Inteligencia Racional (IR), y, finalmente, el tercer ojo haría referencia a la Inteligencia Espiritual (IES)
«Dante es nuestro, es justo repetirlo; y no lo afirmamos por hacer de él un ambicioso trofeo de gloria egoísta, sino más bien para recordarnos a nosotros mismos el deber de reconocerlo como tal, y de explorar en su obra tesoros inestimables del pensamiento y del sentimiento cristiano, convencidos como estamos de que sólo quien penetra en el alma religiosa del soberano poeta puede comprender a fondo y gustar sus maravillosas riquezas espirituales» (Pablo VI)
«Cuando me encuentro en estado inspirado, tengo unas visiones determinadas a causa de la influencia de una Fuerza superior. En estos momentos, siento que se me abre la Fuente de la fuerza eterna e infinita, en la que todas las cosas tienen su origen y que la religión llama Dios» (Straus)
“Prefiero considerar esta anormal condición del espíritu como una verdadera gracia… una especie de exaltación angélica, una llamada a la armonía bajo una forma seductora. . . Este estado maravilloso no tiene síntomas precursores. . . Es una obsesión intermitente. . . de la cual deberíamos extraer. . . la certeza de una existencia mejor“ (Baudelaire)
La caridad te presenta a tu prójimo como otro tú mismo; te enseña a alegrarte de sus bienes como si fueran los tuyos y a conllevar sus penas como tuyas.
El Espíritu Santo, al encontrarse en todos los miembros del cuerpo de Cristo, hace posible entre ellos una intercomunicación de energía espiritual.
La filósofa francesa Simone Weil, judía, revolucionaria, heterodoxa, apasionada, radical, estuvo al lado de los más desfavorecidos en las fábricas, en las huelgas, en las guerras, en el exilio, en la adversidad y hasta en la muerte
Una de las grandes místicas judías de la modernidad junto a Edith Stein o Etty Hillesum
Todo el pensamiento de Simone Weil es un intento desesperado por formular el grito del desgraciado, y por ello es un pensamiento esencialmente comprometido y compasivo.
El viaje es interminable y cuando se cree haber llegado a destino, se abre un nuevo horizonte
La condición de lo creado es el movimiento y el amor su combustible
La imaginación es una de las ilimitadas variaciones de la luz original, pero con su luz podemos ver en la oscuridad
Existen ámbitos de luminosidad inmaculada que solo es posible captar si estamos transformados en luz, lo que requiere el «olvido de sí» y la pérdida completa de anclajes o puntos de referencia
Es el Espíritu Santo quien suscita la irradiación de la santidad, quien empuja la causa del Evangelio hacia adelante con iniciativas innovadoras y suscita las reformas necesarias
No son los discursos más inteligentes quienes hacen surgir en el mundo una cosecha espiritual: son las personas totalmente entregadas a Dios como Teresa de Calcuta o Carlos de Foucauld entre otras
Estas son las personas que cambian a otras e irradian santidad
«¡Oh Dios mío: cuántos apóstoles para hablar de Cristo, tal vez bastante pocos para vivir a Cristo… Mostrar a Cristo ante el islam y mostrar su ternura!» (A. Peyriguère)
"Nazaret no es un camino fácil. La asimilación a un ambiente, el ocultamiento silencioso, la renuncia a las eficacias visibles, constituyen día a día un duro sacrificio para el apóstol" (M. Lafont)
"Vivir el misterio eucarístico para extender el cristianismo, para difundir la Iglesia, he aquí la inspiración fundamental del padre de Foucauld" (A. Peyriguère)
Una vida única animando a una multitud sin profanar la interioridad de nadie
El Espíritu logra que todos seamos uno y que la unidad sea multitud
Vivir la comunión de los santos implica vivir y comportarse como un miembro consciente de un todo orgánico, pensando y queriendo en el espíritu y corazón de todos