Barcelona acogerá por primera vez el Congreso Internacional “Fe, Arte y Mito”
Juan Tomás Widow: “Tolkien, Lewis y Chesterton han llevado al catolicismo a muchos de sus lectores”
"Es importante que, mundialmente, se vea que Francisco no está solo"
El protagonismo que tienen estas últimas semanas los templos jubilares de Roma, por donde transitan miles de peregrinos de todo el mundo con motivo del Año Santo, ha quedado casi eclipsado por la creación de otro lugar —también romano— de forzado peregrinaje, el Hospital Universitario Gemelli, que recibe el nombre del médico y religioso italiano Agostino Gemelli (1878-1959). Allá es donde cada mañana, desde el pasado sábado 1 de marzo, se encuentra —al desplazarse en tren desde el barrio del Trastevere, donde se aloja, con su inconfundible sombrero—, el artista mexicano Roberto Márquez, nacido el 1962 en un rancho de Zacatecas, que ha hecho más de 10.000 kilómetros para, como dice, “apoyar al papa Francisco con lo mejor que sé hacer, pintar“.
Si bien su acción, en un primer momento, recibió la desaprobación de la policía italiana, que pidió respetuosamente al mexicano “que no generara ningún tipo de espectáculo visual”, como explica el activista en una conversación telefónica, pasados los días, “está gustando tanto a las fuerzas del orden como a los centenares de italianos y de ciudadanos del mundo que vienen, como yo, a acompañar el Papa en su recuperación“. “He llegado a hacer amistad con gente que ha venido desde Perú solo a rezar por el Santo Padre”, continúa Márquez.
“El arte es la mejor respuesta ante los momentos de miedo, de tensión y de tragedia”, dice el artista desde la Ciudad Eterna, donde percibe una sensación diferente que en otras ocasiones en que ha estado: “En el tren, en la calle, en las tiendas, a las puertas del hospital, y, en definitiva, en todas partes, se intuyen caras de preocupación natural y de prever que, a pesar de que el Papa pueda pasar página, pronto sobrevolará el ambiente previo al cónclave“, señala.
Márquez, que creció en los Estados Unidos, donde llegó “sin papeles y sin muchas aspiraciones académicas”, ha hecho de la escultura de San Juan Pablo II, a las puertas del Gemelli, su particular espacio de exposición artística: “Evidentemente, exponer mis mensajes desde este punto no es el mismo que hacerlo en Esmirna, en Turquía, donde fui a raíz del terremoto de 2022 para ayudar anímicamente a sus ciudadanos, pero es importante que, mundialmente, se vea que el Papa no está solo“.
“No me imagino un Papa sin tener el apoyo de aquellas personas por las cuales él se ha interesado durante su pontificado”, continúa Márzquez, que tiene billete de vuelta el 18 de marzo a México, donde lo espera su esposa, que no ha podido acompañarle en este viaje. “Espero que, entonces, ya pueda recoger todo mi material [que se muestra a la vista de todo el mundo entre velas, objetos y rosarios] sabiendo que el motivo es el retorno del Papa a su residencia, y no otro”, pronostica el mexicano, que se considera un ferviente seguidor de un pontífice que “ya ha hecho historia”. “Más que otros líderes, como el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a quien Francisco ha sabido hacer frente“, concluye.
También te puede interesar
Barcelona acogerá por primera vez el Congreso Internacional “Fe, Arte y Mito”
Juan Tomás Widow: “Tolkien, Lewis y Chesterton han llevado al catolicismo a muchos de sus lectores”
Más de 250 personas aplauden la representación histórica en el corazón de la Ciudad Eterna
El Misteri de la Selva emociona en Roma: “La basílica de Santa María sopra Minerva nos lo ha puesto muy fácil”
"Es algo curioso en un estado laico lo normalizado que está la institución religiosa educativa"
'Los domingos', la historia de una joven que quiere ser monja sacude el Festival de San Sebastián
La asociación Amigos de Gaudí de Reus inicia los actos por el centenario de su muerte
Jesús Bastante presentará ‘El aprendiz de Gaudí’ en Reus, cuna del genial arquitecto Antoni Gaudí
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma