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“Lo que vemos no es una imagen artística, es una impregnación”. El obispo auxiliar de México, Francisco Javier Acero, presentó la muestra ‘Tan lejos y tan cerca’, que desde este 10 de junio y hasta el 14 de septiembre, se expone en las salas C y D del edificio Jerónimos del Museo del Prado de Madrid. Una muestra que recoge unas 70 obras -pinturas, grabados, esculturas y libros- de artistas de la talla de Velázquez o Zurbarán, o maestros del arte novohispano como José Juárez o Manuel de Arellano.
Una muestra que tenía que darse en España. No en vano, desde 1654 a nuestros días, más de 1200 localidades españolas veneran a la Virgen de Guadalupe. Y es que, tal y como apuntó Acero, “el arte es como el Evangelio: para todos”.
“Y el Evangelio nos propone un lugar de encuentro, como es el Museo del Prado, donde uno descubre la belleza y la capacidad del hombre por describir el amor y la fraternidad”, recalcó el prelado, quien destacó la “profunda conexión entre México y España”.
“El arte y la fe no se pueden separar”, abundó Acero, quien incidió en que “la exposición te lleva a la maravilla de Dios, a la mirada de la Virgen de Guadalupe y el anuncio que hace Juan Diego, un laico, un indígena, que se encarga en llevar ese mensaje”.
“Sinodalidad y escucha: maravillas que hace Dios a través de los laicos”, recalcó el prelado, quien también vinculó esa presencia con la capacidad de templos del arte como el Museo de Prado. “En cada pintura del Prado se retransmite lo que Dios quiere”.
500 años después (el V Centenario se dará en 2031), la historia de México y América Latina se configura como una historia de encuentro, “y también de encontronazos”. “Ahí emerge la figura de María de Guadalpue, una virgen mestiza, y eso nos recuerda que nuestra sangre está mezclada”, subrayó. Con una mirada a la actualidad, Acero subrayó que “no podemos negar nuestra identidad, ni manipular nuestra historia, ni ideologizarla”.
“Al entrar en el Prado, accedemos a una expresión de amor de la Virgen de Guadalupe a todos los hombres, no solo en México”, porque “la Virgen de Guadalupe es el primer mensaje mariano universal”.
Una Virgen mestiza, en mitad de las “deportaciones salvajes e inhumanas por parte de Estados Unidos” que, aclaró Acero, no solo se han dado con Trump, sino también en tiempos de Obama. “No son colores, son actitudes. Todos sabemos que EEUU está habitado por personas de diferentes culturas. Se está haciendo una llamada de atención ante la falta de dignidad humana que se va perdiendo en los gobiernos, y sobre todo el silencio de los organismos internacionales ante esta lacra, que no deja de ser un tipo de violencia callada, que puede explotar en un tipo de violencias para todos”.
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