Ten fe en la oración y sé generoso.
19 de Octubre: XXIX Domingo del Tiempo Ordinario
María es auxiliadora de todos.
“Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?”. Y el rey les dirá: “En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis” (Mt 25, 37-40).
“Sión decía: «Me ha abandonado el Señor, mi dueño me ha olvidado». ¿Puede una madre olvidar al niño que amamanta, no tener compasión del hijo de sus entrañas? Pues, aunque ella se olvidara, yo no te olvidaré”. (Is 49,14-16).
La Madre de Jesús es compañera de camino. “Escucha, hija, mira: inclina el oído, olvida tu pueblo y la casa paterna; prendado está el rey de tu belleza: póstrate ante él, que él es tu señor. «A cambio de tus padres tendrás hijos, que nombrarás príncipes por toda la tierra». Quiero hacer memorable tu nombre por generaciones y generaciones, y los pueblos te alabarán por los siglos de los siglos. (Sal 44,11-18)
“Señor, mi corazón no es ambicioso, ni mis ojos altaneros; no pretendo grandezas que superan mi capacidad. Sino que acallo y modero mis deseos, como un niño en brazos de su madre; como un niño saciado así está mi alma dentro de mí” (Sal 130,1-2).
María es auxiliadora de todos.
También te puede interesar
Ten fe en la oración y sé generoso.
19 de Octubre: XXIX Domingo del Tiempo Ordinario
Encomiéndate a la Virgen
12 de Octubre: La Virgen del Pilar
En situaciones críticas, permanece en la fe.
5 de Octubre: XXVII Domingo del Tiempo Ordinario
Haz siempre el bien y no mires a quien
28 de septiembre: XXVI Domingo del Tiempo Ordinario
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma