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Fueron abatidos a balazos junto con sus abuelos
(Vatican News).- "Dolor e indignación" por el asesinato, en la zona del Chaco, de dos niños junto con dos de sus abuelos. Así lo expresa la Conferencia Episcopal Paraguaya (Cep), en una nota de su Oficina de Comunicaciones, en la que también lanza la alarma por el aumento de la violencia en el país, incluso en zonas consideradas tranquilas.
La Conferencia Episcopal Paraguaya hizo pública una nota este 17 de julio en la que se lee “como Iglesia estamos consternados por lo sucedido, sobre todo por la alevosía y ensañamiento con el que actuaron los victimarios, que alerta la tranquila y armónica vida de los pobladores de la zona”.
Los Obispos afirman que estos “son hechos que convulsionan a nuestro país y a nuestra gente, pero también es una oportunidad para llamar a la unidad y rezar por la paz y tranquilidad. Cada uno desde nuestras Diócesis, parroquias, vicarías, comunidad eclesial y sociedad en general”.
Y piden que se eleve una oración por la pérdida de vidas inocentes, por la paz y el cese de la violencia.
Ante los últimos acontecimientos violentos y, en particular, el asesinato de dos niños y sus abuelos en la zona del Chaco, deseamos manifestar que:
Con profundo dolor e indignación condenamos el asesinato de los dos menores de edad MNSA, FMSA y sus abuelos Alcibíades Desiderio Ayala Coronel y Francisca Nidia Núñez de Ayala, en Mariscal Estigarribia (Boquerón).
A los familiares y amigos, extendemos nuestros sentidos pésames y cristiana resignación. Pedimos al Señor Todopoderoso, dador de vida que reciba a los niños y sus abuelos fallecidos en el Reino Celestial.
Como Iglesia estamos consternados por lo sucedido, sobre todo por la alevosía y ensañamiento con el que actuaron los victimarios, que alerta la tranquila y armónica vida de los pobladores de la zona.
Reconocemos y valoramos el esfuerzo y empeño que ha puesto la Fiscalía y autoridades de competencia para esclarecer rápidamente y en gran medida los hechos para poder llegar hasta los culpables que tendrán que someterse a la justicia.
Estos son hechos que convulsionan a nuestro país y a nuestra gente, pero también es una oportunidad para llamar a la unidad y rezar por la paz y tranquilidad. Cada uno desde nuestras Diócesis, parroquias, vicarías, comunidad eclesial y sociedad en general.
Pedimos elevar una oración por la pérdida de vidas inocentes, por la paz y el cese de la violencia en nuestro país.
Asunción, 16 de julio de 2019
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