Rafael Luciani coordina el proyecto Togethe/Juntos
Teólogos y pastoralistas de todo el mundo inauguran el primer ecosistema sinodal para reflexionar sobre el Documento Final del Sínodo
“¡Es Navidad! ¡Es hora de renovar la esperanza!”
La Presidencia de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB) en su Mensaje de Navidad puso el acento en la esperanza, “incluso en medio del dolor y de los desafíos, siempre hay una luz que señala el camino: “Un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado” (Is 9,5)”.
No vivimos tiempos fáciles, son tiempos de conflicto, injusticia y muerte, pero los cristianos vamos contracorriente: “la Navidad nos inspira a reafirmar los valores evangélicos fundamentales: conversión, paz, justicia y solidaridad. La Navidad es una celebración de la vida y la familia”, sostienen los prelados.
Y hacen un relato de la realidad de su país: “En Brasil, los gritos de muchas personas llegan al cielo. Los pueblos indígenas y tradicionales nos recuerdan la importancia de cuidar la tierra y honrar nuestra deuda histórica. Necesitamos construir un futuro sostenible y solidario que garantice un buen vivir para todos. La convivencia en el campo debe estar guiada por la fraternidad y no por los conflictos. Proteger las vidas de líderes comunitarios, mujeres, jóvenes y personas en situaciones vulnerables es esencial para construir un país que valore y promueva la dignidad humana”.
(De izq. a der.) Dom Ricardo Hoepers, Dom João Justino de Medeiros Silva, Dom Jaime Spengler y Dom Paulo Jáckson Nóbrega de Sousa
Y se suman la necesidad de afrontar el cambio climático, “reafirmar el valor de la democracia y el Estado de derecho”, y trabajar por “un modelo económico que valore e incluya” con dignidad y trabajo.
“La Navidad expresa la solidaridad de Dios con la humanidad”, afirman humanizando aún más el cambio en la historia que nos regala el Pesebre, “nos inspira a mirar con amor a los ancianos, los enfermos, los encarcelados, los niños sin hogar, los inmigrantes y los pobres. Cada gesto de amor y cuidado es una semilla de esperanza y una oportunidad para construir un Brasil más justo y fraterno, completamente libre de hambre”.
“La sencillez del Belén nos recuerda nuestra vocación y misión: cuidarnos unos a otros, como guardianes, y colaborar en la construcción de un mundo donde la paz sea la base de las relaciones y el diálogo amoroso ilumine las opciones y decisiones”, “esperanzan” los obispos ya con la mirada y el corazón puestos en el Jubileo 2025.
El mensaje lleva la firma de Dom Jaime Spengler, Arzobispo de Porto Alegre (RS), Presidente de CNBB; Dom João Justino de Medeiros Silva, Arzobispo de Goiânia (GO), Primer Vice-presidente de CNBB; Dom Paulo Jackson Nóbrega de Sousa, Arzobispo electo de Olinda y Recife (PE), Segundo Vice-presidente de CNBB; Dom Ricardo Hoepers, obispo Auxiliar de Brasilia (DF), Secretario-general de CNBB.
También te puede interesar
Rafael Luciani coordina el proyecto Togethe/Juntos
Teólogos y pastoralistas de todo el mundo inauguran el primer ecosistema sinodal para reflexionar sobre el Documento Final del Sínodo
“Comparar al Sr. Kirk con San Pablo corre el riesgo de confundir el verdadero testimonio del Evangelio”
Monjas estadounidenses reprochan al cardenal Dolan que haya comparado a Charlie Kirk con San Pablo
Preparación al 60 aniversario de clausura del Concilio Ecuménico Vaticano II
Conferencia sobre "La Doctrina Social de la Iglesia en el contexto actual de Puerto Rico"
El obispo de la diócesis donde vivían las víctimas advierte del "cóctel explosivo" que constituye la pobreza
Monseñor Eduardo García: "El triple crimen de La Matanza es la punta del iceberg de la desintegración social argentina"
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma