Rafael Luciani coordina el proyecto Togethe/Juntos
Teólogos y pastoralistas de todo el mundo inauguran el primer ecosistema sinodal para reflexionar sobre el Documento Final del Sínodo
“Ellas pueden abrir camino a nuevas solidaridades”
El arzobispo de La Plata, Víctor “Tucho” Fernández, ha compartido su visión de la crisis del coronavirus en Argentina en una entrevista con Astrid Pikielny, en La Nación. Cercano al Papa Francisco, al que, como decía recientemente, le siente más como un padre que como un amigo, el exrector de la UCA ha manifestado la necesidad de “cuidar a los más débiles” y de empezar, para ello, por recomponer el empleo. “No basta comer algo para sentir que uno está llevando una vida digna”, dice. “Sabemos que la falta de trabajo no se traduce solo en pobreza, sino que fácilmente se convierte en desesperanza, violencia y adicciones”.
Lamentando que siga habiendo personas que criminalizan a los desfavorecidos, el prelado opina en la entrevista que “es real que en las periferias hay familias hacinadas viviendo en situaciones intolerables” y rechaza que se las tilde de “vagas”. “¿O me dirán que los cartoneros son vagos, o que los que limpian tu baño son vagos?”. Analizando el dramático incremento de la pobreza en el país desde la aparición del coronavirus, Fernández describe que hace unos meses “de pronto, advertimos que es verdad que existen esos que viven de changas solo para comprar un poco de comida para sus hijos”. “Nos resultará cómodo -continúa-, dentro de unos meses, hacer de nuevo como si no existieran”.
Para salir de la crisis, el arzobispo declara que lo primero tiene que ser dejar de negar que la pobreza existe y pensar más en los barrios donde se sufre hambre. “Eso es peor que los problemas de quienes tienen un salario fijo y pueden hacer una cuarentena tediosa pero tranquila”. Apoyando el impuesto a la riqueza que el gobierno argentino quiere aprobar, dice también que “para resolverlo hará falta sin duda que algunos que pueden hacerlo aporten un poco más”.
Por último, Víctor Fernández insiste en llevar a cabo una reforma social integral, que deje de lado la polarización y la “politiquería barata”. Del mismo modo, ha criticado el sistema patriarcal, "un proyecto masculino de triunfo, dominación y pretendido control de la realidad”. En ese panorama de tensión social, emergencia sanitaria y “violencias contenidas”, el arzobispo reivindica el protagonismo de las mujeres: “Ellas pueden abrir camino a nuevas solidaridades”.
También te puede interesar
Rafael Luciani coordina el proyecto Togethe/Juntos
Teólogos y pastoralistas de todo el mundo inauguran el primer ecosistema sinodal para reflexionar sobre el Documento Final del Sínodo
“Comparar al Sr. Kirk con San Pablo corre el riesgo de confundir el verdadero testimonio del Evangelio”
Monjas estadounidenses reprochan al cardenal Dolan que haya comparado a Charlie Kirk con San Pablo
Preparación al 60 aniversario de clausura del Concilio Ecuménico Vaticano II
Conferencia sobre "La Doctrina Social de la Iglesia en el contexto actual de Puerto Rico"
El obispo de la diócesis donde vivían las víctimas advierte del "cóctel explosivo" que constituye la pobreza
Monseñor Eduardo García: "El triple crimen de La Matanza es la punta del iceberg de la desintegración social argentina"
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma