Rafael Luciani coordina el proyecto Togethe/Juntos
Teólogos y pastoralistas de todo el mundo inauguran el primer ecosistema sinodal para reflexionar sobre el Documento Final del Sínodo
Si no cumplen en 48 horas con cinco medidas estipuladas por la Santa Sede
(Infobae).- Los peruanos Giuliana Caccia y Sebastián Blanco podrían ser excomulgados de la Iglesia Católica si no cumplen una serie de requerimientos planteados por la misma Santa Sede.
En una misiva enviada por el Papa Francisco, el pasado 25 de septiembre, el Papa Francisco da cuenta de que los dos involucrados acudieron a la Nunciatura Apostólica en el Perú, es decir, la Embajada de la Santa Sede en el país, para personarse ante su enviado especial, Jordi Bertomeu.
Como se recuerda, los monseñores Charles Scicluna y Bertomeu llegaron al país en julio del año pasado para esclarecer las denuncias de abuso sexual contra menores de edad que pesa contra exmiembros del Sodalicio de Vida Cristiana, una comunidad perteneciente a la Iglesia católica, ubicada en el Perú.
El Sumo Pontífice continúa narrando los hechos que lo llevaron a tomar esta decisión y señala que Caccia solicitó una reunión, presentándose como víctima de dos exsodálites, siendo uno de ellos sobreviviente de los casos de abuso.
“Los cuales han sido constantemente revictimizados por aquellos que, como la Sra. Giuliana Caccia Arana, a lo largo de los últimos 24 años les han negado la condición de víctimas”, se lee en la misiva.
"Presentaron una denuncia 'injusta y temeraria' ante el Ministerio Público por una presunta 'violación de del secreto profesional'"
Luego, se menciona que ambas personas presentaron una denuncia “injusta y temeraria” ante el Ministerio Público por una presunta “violación de del secreto profesional”, no solo contra uno de los miembros de la misión, sino también contra “todos aquellos que resulten responsables”.
Esta última expresión, manifiesta la carta, incluye al propio Papa Francisco. Más adelante se conocería que el denunciado fue Jordi Bertomeu.
"Hubo un 'comportamiento delictivo' por parte de los involucrados, por haber suscitado públicamente 'el odio contra la Sede Apostólica por un acto de la función eclesiástica', además de impedir la investigación y 'lesionar ilegítimamente la buena fama de terceros'"
Finalmente, el pontífice afirma que hubo un “comportamiento delictivo” por parte de los involucrados, por haber suscitado públicamente “el odio contra la Sede Apostólica por un acto de la función eclesiástica”, además de impedir la investigación y “lesionar ilegítimamente la buena fama de terceros”.
En consecuencia, la Santa Sede impone y ordena las siguientes medidas contra Giuliana Caccia y Sebastián Blanco:
La obligación de retirar la denuncia ante la Fiscalía
La obligación de ofrecer, de manera inmediata, disculpas a la misión especial del Papa
La obligación de ofrecer la verdad de los hechos a los medios de comunicación con los que hayan contactado
La obligación de acreditar documentalmente ante el Nuncio Apostólico del Perú, en un término de 48 horas a partir de la notificación, el efectivo cumplimiento de estas disposiciones.
Se prohíbe realizar en el futuro otra manifestación pública o denuncia sobre el objeto de la misión especial del Papa, en los medios de comunicación.
A través de un video de Youtube, los denunciados aseguraron que esta decisión habría sido motivada por personas que buscan “silenciarlos”.
“No podemos, sino concluir, que el santo padre ha sido mal informado sobre estos hechos. Lo reflejado en el documento que hemos recibido, no se ajustan a la verdad”, afirma Caccia.
Asimismo, denuncian que su caso no ha seguido un debido proceso y que no les han brindado la oportunidad de exponer su posición. Por otra parte, dicen que nunca cuestionaron la legitimidad de la misión Scicluna - Bertomeu, y que no han lesionado la buena fama de nadie.
Si no llegan a cumplir con lo establecido en la misiva, aseguran, tendrán que pagar 100 mil soles cada uno a una institución y no podrán presentar como católicos en público o representar a la Iglesia Católica en un acto social. “Asumimos las consecuencias de este hecho con mucho dolor”, mencionan, en caso de no poder revertir la decisión.
El periodista Jair Sarmiento publicó en febrero de este año, en el portal Wayka, un artículo donde se señala que Giuliana Caccia Arana se hizo conocida en los medios de comunicación como promotora y directora de la Fundación para la Familia (FAM), un proyecto que estaría vinculado con el Sodalicio de Vida Cristiana.
También te puede interesar
Rafael Luciani coordina el proyecto Togethe/Juntos
Teólogos y pastoralistas de todo el mundo inauguran el primer ecosistema sinodal para reflexionar sobre el Documento Final del Sínodo
“Comparar al Sr. Kirk con San Pablo corre el riesgo de confundir el verdadero testimonio del Evangelio”
Monjas estadounidenses reprochan al cardenal Dolan que haya comparado a Charlie Kirk con San Pablo
Preparación al 60 aniversario de clausura del Concilio Ecuménico Vaticano II
Conferencia sobre "La Doctrina Social de la Iglesia en el contexto actual de Puerto Rico"
El obispo de la diócesis donde vivían las víctimas advierte del "cóctel explosivo" que constituye la pobreza
Monseñor Eduardo García: "El triple crimen de La Matanza es la punta del iceberg de la desintegración social argentina"
Lo último
La sabiduría del corazón
Corazón pensante para humanizar
Cuidar cuando no se puede curar
Nunca incuidables
Morir humanamente, morir acompañado
Morir con dignidad
Sanar, acompañar, humanizar
Medicina y cuidado