Rafael Luciani coordina el proyecto Togethe/Juntos
Teólogos y pastoralistas de todo el mundo inauguran el primer ecosistema sinodal para reflexionar sobre el Documento Final del Sínodo
Líderes sociaales y agentes pastorales enfrentan diversas formas de violencia estructural, extractivismo y represión
(ADN Celam).- La Red Eclesial Ecológica Mesoamericana (Remam) emitió un pronunciamiento en el que denuncia los graves daños ambientales y las constantes violaciones a los derechos humanos que se registran en diversos países de la región mesoamericana.
El comunicado es fruto de una serie de diálogos y conversatorios impulsados por la Red, como parte de su labor de escuchar y acompañar a los pueblos desde una perspectiva eclesial y ecológica.
Titulado “Daños a la Casa Común y atropello a los derechos humanos en Mesoamérica”, el documento recoge los testimonios y preocupaciones de comunidades, líderes sociales y agentes pastorales de países como México, Guatemala, Honduras y Panamá, que enfrentan diversas formas de violencia estructural, extractivismo y represión.
En el caso de México, Remam advierte sobre los efectos devastadores de una urbanización e industrialización salvaje que amenaza a los territorios en manos de pueblos originarios y campesinos.
Aunque más del 57% de la tierra mexicana está en sus manos, y han sabido conservarla mediante prácticas sostenibles, los impactos del Tratado de Libre Comercio, la agroindustria de exportación y el avance de la minería han profundizado la crisis ambiental y social.
Panamá, por su parte, vive una creciente tensión social ante la imposición de proyectos mineros ilegales. A pesar de que la Corte Suprema de Justicia ha declarado inconstitucionales ciertas operaciones extractivas, el gobierno ha respondido con represión a las protestas ciudadanas.
La falta de atención a las demandas de las comunidades ha provocado una peligrosa fractura social, pero también ha estimulado una notable unidad entre diversos sectores de la sociedad.
En Guatemala, Remam pone el foco en la criminalización de los defensores de derechos humanos y del territorio.
La persecución sistemática contra líderes comunitarios que resisten el avance de megaproyectos ha generado un ambiente de hostilidad y violencia. Frente a ello, la Remam remarca la solidaridad entre comunidades y de las alianzas para sostener la resistencia.
El escenario en Honduras es especialmente crítico. La Red recuerda el asesinato del defensor ambiental Juan López, y lamenta la inacción del Ministerio Público pese a las amenazas que pesaban sobre él.
Además, expone el caso de la planta peletizadora de óxido de hierro de la empresa Ecotek, implicada en un megaproyecto minero que ha causado severos daños ambientales, desplazamientos forzados y que opera sin licencia, con documentos adulterados y firmas falsificadas.
A esta situación se suma una amenaza legislativa: el debate de una propuesta de ley que busca establecer un mecanismo de “licencias exprés” para aprobar proyectos ambientales. Remam advierte que esta ley, promovida en nombre de la inversión, pone en grave riesgo los derechos ambientales y comunitarios, debilitando aún más la protección de los bienes comunes.
Frente a este escenario, la Remam exhorta a un cambio urgente de paradigma que involucre tanto a individuos como a instituciones y gobiernos, para avanzar hacia una verdadera conversión ecológica. Rechaza la lógica de un sistema económico que privilegia la ganancia sobre la vida, y reclama que las políticas públicas y leyes respondan al cuidado de la Madre Tierra y al bienestar de las comunidades más empobrecidas.
Asimismo, exige el cese inmediato de la criminalización contra quienes defienden la vida, los derechos humanos y el medio ambiente.
“Son personas, organizaciones y comunidades que merecen respeto y reconocimiento a la noble función que realizan”, resalta el documento.
La Remam también hace un llamado a las generaciones actuales para asumir su responsabilidad ante las futuras, y actuar ahora para garantizar un futuro sostenible, justo y digno.
El fortalecimiento de las acciones pastorales de la Red, con su carácter transfronterizo, es parte de esta apuesta, que quiere tejer vínculos solidarios y conformar un tejido socioeclesial capaz de sostener la lucha por la Casa Común.
Firmado por el P. José Noel Ortiz, secretario ejecutivo, y por Mons. Gustavo Vega, presidente de Remam, el pronunciamiento concluye con una exhortación inspirada en Laudato Si’, recordando que la defensa del ambiente es también una cuestión de justicia social y una expresión del seguimiento de Jesús: “Estamos llamados a la acción ecológica ya que esto es un asunto de justicia social para nuestras comunidades”, remarca el documento.
También te puede interesar
Rafael Luciani coordina el proyecto Togethe/Juntos
Teólogos y pastoralistas de todo el mundo inauguran el primer ecosistema sinodal para reflexionar sobre el Documento Final del Sínodo
“Comparar al Sr. Kirk con San Pablo corre el riesgo de confundir el verdadero testimonio del Evangelio”
Monjas estadounidenses reprochan al cardenal Dolan que haya comparado a Charlie Kirk con San Pablo
Preparación al 60 aniversario de clausura del Concilio Ecuménico Vaticano II
Conferencia sobre "La Doctrina Social de la Iglesia en el contexto actual de Puerto Rico"
El obispo de la diócesis donde vivían las víctimas advierte del "cóctel explosivo" que constituye la pobreza
Monseñor Eduardo García: "El triple crimen de La Matanza es la punta del iceberg de la desintegración social argentina"
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma