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Tras el episodio de violencia contra las familias migrantes en Guatemala
(Agencia Fides).- La Secretaría Episcopal para Centroamérica (SEDAC) ha lanzado un llamado ante los flujos migratorios de hondureños que se dirigen hacia Estados Unidos en caravanas y que han sido detenidos violentamente en Guatemala.
La solicitud a los Estados involucrados es respetar el "derecho a emigrar y no rechazar a todos aquellos que necesitan protección internacional". La caravana en cuestión cuenta con unas nueve mil personas, entre familias completas, con ancianos y niños.
En el comunicado enviado a la Agencia Fides, firmado por Monseñor Escobar Alas, presidente y por el cardenal Rosa Chávez, secretario de la SEDAC, los obispos declaran que los flujos migratorios no son un problema para un solo país, sino para toda la región, por eso apelan a los gobiernos de la región y de México para trabajar juntos, de manera completa y humana, sobre la realidad migratoria regional”, recordando que es necesario“ atacar las causas estructurales que dan origen a la migración ”y no a los migrantes indefensos.
Mientras familias enteras se dirigen hacia el norte en caravanas, muchas veces víctimas del crimen organizado y el crimen común, los obispos centroamericanos instan a las autoridades de la región a "garantizar la seguridad de los migrantes que pasan por sus respectivos países".
La nueva caravana que salió de Honduras, de unas nueve mil personas, huye de la pobreza, la falta de oportunidades y los escombros provocados por el paso de dos devastadores huracanes, Eta y Lota, que han reducido aún más al país a la pobreza.
Desde la semana pasada, como ocurrió en 2018 (ver Fides 24/10/2018), los hondureños han estado viajando con la esperanza de encontrar un hogar en Estados Unidos. Sin embargo, precisamente en la inauguración del mandato del presidente Biden, las autoridades estadounidenses dejaron claro "que no es el momento de partir hacia Estados Unidos, que la situación en la frontera no cambiará de la noche a la mañana".
El nutrido grupo de migrantes, lamentablemente, fue noticia en los medios de comunicación por la violencia sufrida en Guatemala, cuando fueron detenidos por la policía, mientras tanto recibían manifestaciones de solidaridad de la Iglesia Católica. En México, en Chiapas, el centro de acogida de la Iglesia Católica ha dado pasos para ayudar de forma humanitaria a los integrantes de la caravana de migrantes que pretenden llegar a Estados Unidos. El coordinador del centro, Héctor Preciado, explicó a la prensa local que brindará alimentos, agua, medicinas, artículos de higiene y seguridad a los extranjeros que se acerquen a esta institución.
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