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(ADN Celam).- En un contexto marcado por el sufrimiento, la incertidumbre y la división, los obispos de Bolivia han alzado su voz para ofrecer un mensaje de esperanza, paz y amor al pueblo boliviano. Durante sus homilías, este domingo 3 de noviembre, monseñor Aurelio Pesoa Ribera OFM, obispo del Vicariato Apostólico del Beni y presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) y monseñor Ricardo Centellas, arzobispo de la Arquidiócesis de Sucre y vicepresidente de la CEB, hablaron sobre la crisis actual que atraviesa el país y llamaron a una transformación profunda basada en el amor de Jesús y la defensa de los más vulnerables.
“Decir que se defiende al prójimo para defender muchas veces ideologías es lo mismo que someter al más débil para defender posturas que llevan una buena carga de muerte”, señaló Mons. Aurelio Pesoa refiriéndose a la realidad en la que se encuentra el país en este momento.
Además, el obispo manifestó la preocupación de la Iglesia ante el mundo que sufre y la indolencia que se vive: “Hay en el mundo actual tanto sufrimiento por el dolor de la absurda guerra. El sufrimiento, la impotencia e incertidumbre en nuestro país nos está llevando a convertirnos en personas indolentes”.
“Los bolivianos debemos recordar, merecemos respeto y no ser utilizados o manipulados con actitudes de intolerancia o para intereses egoístas”, recordó en medio de la tensión que vive Bolivia.
“Como Iglesia, defenderemos siempre la vida de todos, principalmente de los más vulnerables”, sostuvo el obispo Pesoa, reafirmando que “el cristianismo y el catolicismo no puede ser reducido solo al plano espiritual, sino que debe ir muy unido a la vida de amor, que une a Dios y al ser humano”.
En medio de la crisis social y política del país, el obispo Pesoa recordó que la verdadera misión de la Iglesia y de los cristianos es ser “luz y verdad”, rechazando las sombras de la mentira y la explotación: “Estamos con la luz y la verdad o preferimos las sombras, las tinieblas la oscuridad y la mentira; o permanecemos libres como fuimos creados o nos hacemos esclavos de las riquezas, del poder, del deseo, del dominio del otro, de las ideologías y del egoísmo”.
La autoridad eclesial remarcó que “el amor a Dios y al prójimo es un compromiso y una misión de todos si se lo quiere tomar en serio, no hay donde perderse. Jesús nos mostró el camino, por eso el catolicismo molesta e incómoda a las pretensiones malsanas de algunos”.
Monseñor Pesoa pidió entender que es tiempo de volver a Dios y suplicó que Dios conceda la gracia de la fortaleza y la valentía para saber volver a Dios: “Volver a encontrar al Dios, que es el Dios con nosotros, el Dios de la vida”.
Por su parte, monseñor Centellas instó a imaginar una sociedad cimentada en el amor desinteresado de Jesús: “Imagínense, queridos hermanos, una sociedad, un mundo que funciona a base del amor de Jesús, que tiene la característica de la gratuidad”.
“Si en Bolivia reinase la gratuidad, la generosidad, este hacer el bien por el bien, sin buscar retribución o sin buscar retribución más allá de lo justo”, tendríamos una sociedad totalmente distinta, donde “una sociedad que se apoya en el amor de Jesús, no comulga con la confrontación”, afirmó el arzobispo.
“Nosotros hemos estado viviendo y seguimos viviendo todavía en varias partes del país, sobre todo, Cochabamba y Santa Cruz, 19 días, 20 días de bloqueo inaceptable, impensable”, dijo la autoridad eclesial, recordando que Bolivia ha atravesado históricamente más de 36 días de bloqueo que no coinciden con la gratuidad y el amor de Jesús.
“Queridos hermanos, la propuesta de Jesús para que nuestro mundo sea más humano, más íntegro, un mundo más abierto a la fraternidad, a la solidaridad, parte de este amor cristiano, de este amor que Jesús nos ha mostrado”, dijo el arzobispo Centellas e invitó a trabajar para que todos vivan bien.
El arzobispo motivó a tener la experiencia del estilo del amor de Jesús: “Todos estamos llamados a crecer en este amor, vamos a recordarlo siempre total y gratuito”, remarcó, e instó a vivir y expresar el amor de forma total y gratuita: “Ojalá que esto aparezca en Bolivia, para que podamos vivir en una convivencia pacífica y para superar nuestros problemas”.
“¿Cómo se puede superar la crisis económica, la crisis política, institucional, la crisis moral que tenemos? Desde este amor de Jesús”, afirmó el arzobispo Centellas, impartiendo la bendición a todas las personas. “Intentemos entrar en la dinámica de la vida de Jesús, del amor de Jesús, de manera que este amor, ilumine, promueva, motive nuestro crecimiento y nuestro desarrollo en todo momento”, finalizó.
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