Rafael Luciani coordina el proyecto Togethe/Juntos
Teólogos y pastoralistas de todo el mundo inauguran el primer ecosistema sinodal para reflexionar sobre el Documento Final del Sínodo
Buscan que sea una agenda plural que incluya todas las voces
Dio inicio en la Universidad Iberoamericana de Puebla el "Diálogo Nacional por la Paz", un encuentro en el que llevan meses trabajando la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús, la Conferencia del Episcopado Mexicano, la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos de México y la Dimensión Episcopal para los Laicos.
Ahí el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, aseguró que el objetivo de este encuentro es identificar estrategias “claves” que han ayudado en lo local a construir la paz, la justicia y la seguridad y, con esos elementos, elaborar una agenda que lleve a largo plazo a construir un México “en paz con justicia”.
“Con esta agenda de paz se iniciará un proceso de diálogo con los futuros candidatos oficiales a la presidencia de la república y otros cargos, tratando de buscar compromisos para emprender otros caminos distintos a la actual estrategia de seguridad en todo el país”.
Y es que destacó que la Iglesia no puede quedar al margen, viendo la injusticia, la desigualdad social que persiste y, lo más grave: la muerte cada día de víctimas de la violencia, que ocurre en varias entidades. Por eso, señaló, es oportuno este diálogo para profundizar y concretar acciones que frenen esta ola de muerte.
El presidente de la Conferencia Episcopal Mexicana (CEM), Rogelio Cabrera López, arzobispo de Monterrey, exhortó a hablar desde el dolor de las víctimas para encontrar las soluciones necesarias para el país.
“El objetivo de nuestro encuentro es dialogar. Todos queremos fortalecer el tejido social y eclesial… Los que hablamos aquí, no hablamos meramente con un discurso intelectual, queremos hablar desde el dolor y la esperanza. Los obispos de México hemos acompañando todo este proceso de Dialogo por la Paz… Estamos con México, estamos con la iglesia, estamos con las víctimas y quienes sufren”.
Por su parte el Provincial de los Jesuitas en México Luis Gerardo Moro Madrid, recordó que fue el asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora y el laico Pedro Palma, ocurrido el 20 de junio de 2022 en Cerocahui, Chihuahua, la “semilla que germinó” en la necesidad de llevar a cabo este diálogo nacional.
“Desde ahora queremos invitar a todos los que detentan autoridad civil, eclesial o federal, mal ejercida pero también a los grupos delincuenciales que son responsables de la violencia en México a que dejen que Dios les toque el corazón, recapaciten y sean conscientes del daño que le están haciendo a su propia gente, al pueblo de México”
Este primer día continuó con diversas ponencias y trabajo en grupos donde destacó lo señalado por la profesora e investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (Ciesas), quien aseguró que en los últimos 15 años en México han sido asesinadas 450 mil personas y han desaparecido 111 mil.
“Si se quisiera dedicar un minuto de silencio por cada una de ellas tendríamos que estar callados durante poco más de un año: 389 días en silencio para honrar la memoria de cada uno de los 561 mil muertos y desaparecidos”.
A lo largo de estos días se discutirá esta Agenda de Paz, que será el resultado del proceso de escucha que inició con los conversatorios por la paz en noviembre del año pasado y con los Foros Justicia y Seguridad en mayo. Para su elaboración se conformó la Comisión de Construcción de Agenda, integrada por un grupo de especialistas en tres temas: seguridad, justicia y tejido social.
Por lo que el sacerdote jesuita, Jorge Atilano González, director del Diálogo Nacional por la Paz, aseguró que este evento abrirá nuevos espacios de discusión, lo que servirá para enriquecer la acciones que debe realizar tanto Iglesia, gobierno y sociedad para cambiar la situación de violencia desde lo local.
La agenda tiene la intención de trazar un horizonte y una ruta de construcción de paz. donde se sientan incluidos los diferentes actores sociales por eso tiene un lenguaje civil y accesible a todo público.
“Queremos que sea una propuesta para la sociedad en general, que promueva el debate y la discusión, para comprender lo que estamos viviendo y ubicar qué puede hacer cada persona desde su espacio, su institución y sus posibilidades”.
También te puede interesar
Rafael Luciani coordina el proyecto Togethe/Juntos
Teólogos y pastoralistas de todo el mundo inauguran el primer ecosistema sinodal para reflexionar sobre el Documento Final del Sínodo
“Comparar al Sr. Kirk con San Pablo corre el riesgo de confundir el verdadero testimonio del Evangelio”
Monjas estadounidenses reprochan al cardenal Dolan que haya comparado a Charlie Kirk con San Pablo
Preparación al 60 aniversario de clausura del Concilio Ecuménico Vaticano II
Conferencia sobre "La Doctrina Social de la Iglesia en el contexto actual de Puerto Rico"
El obispo de la diócesis donde vivían las víctimas advierte del "cóctel explosivo" que constituye la pobreza
Monseñor Eduardo García: "El triple crimen de La Matanza es la punta del iceberg de la desintegración social argentina"
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma