Rafael Luciani coordina el proyecto Togethe/Juntos
Teólogos y pastoralistas de todo el mundo inauguran el primer ecosistema sinodal para reflexionar sobre el Documento Final del Sínodo
Thomas Hennen, nuevo obispo de Baker, ha mostrado su apoyo a la comunidad LGBTQ+
“Con el nombramiento del P. Thomas Hennen, obispo electo, como obispo de Baker, Oregón, nos enfrentamos a una realidad preocupante: en lugar de corregir la trayectoria marcada por el Papa Francisco, el Papa León XIV la redobla, profundizando la ambigüedad que ha plagado a la Iglesia”.
Así comienza en un largo post en su cuenta de X el obispo Joseph Strickland, defenestrado por Francisco por su aceradas críticas contra su pontificado, aunque la versión oficial fue que había habido una mala gestión en la diócesis de Tyler, que una delegación pontificia habría sacado a la luz.
A este obispo, representante del ala más ultra del Episcopado del país natal del nuevo Papa, no le ha gustado el último nombramiento que para allí ha dispuesto León XIV en la figura de Thomas Hennen, que en septiembre próximo será consagrado obispo de Baker, convirtiéndose en el más joven de Estados Unidos, sustituyendo a Liam Cary, quien se mostró muy crítico con Fiduccia Supplicans y pidió a sus curas que no bendijeran a ninguna pareja a las que esa declaración sí daba acogida.
¿Pero qué ha hecho el nuevo obispo para enfurecer así al irascible Strickland? Su participación activa durante unos años en Courage International, un grupo católico que anima a las personas que experimentan atracción por el mismo sexo a vivir en castidad -según informa RNS-, hizo que fuese acogido con buenos ojos por aquellos que estiman que respalda la doctrina de la Iglesia Católica sobre temas LGBTQ. Pura ortodoxia, pues.
Pero no lo ve así Strickland. O no le parece suficiente. De hecho, no le ha gustado ni un pelo que el nuevo obispo participase -según las mismas fuentes- en un comité diocesano de Davenport, la diócesis en la que fue hasta ahora vicario general, y que en 2023 publicó directrices para cuestiones pastorales relacionadas con las “minorías sexuales y de género”, elogiadas en su momento por algunos católicos y defensores LGBTQ+.
Aquells directrices -que finalmente no fueron aprobadas- instruían a la Iglesia local a adoptar un enfoque caso por caso y tener “un respeto fundamental por la dignidad de toda persona humana, cuerpo y alma, creada a imagen y semejanza de Dios”. “Nuestros hermanos transgénero deben ser tratados con respeto, compasión y sensibilidad”, escribía Hennen en el periódico diocesano. “¿Existen algunas adaptaciones apropiadas que podamos hacer como Iglesia para no 'traicionar' nuestras creencias ni cerrarles la puerta en la cara a las personas transgénero? Creo que sí las hay”.
Para Strickland, esto es prueba de la heterodoxia del joven pastor de 47 años. "El P. Hennen no es solo un pastor bienintencionado -escribe el obispo emérito de Tyler-; participó activamente en la elaboración de directrices pastorales que difuminan las claras líneas de la enseñanza católica sobre sexualidad y género. Su trabajo con la directiva LGBTQ+ de Davenport puede tener la apariencia de un lenguaje acogedor, pero en esencia refleja las estrategias retóricas de la ideología de género, socavando la claridad católica y debilitando el llamado a la castidad. Cuando quienes somos como hombres y mujeres se vuelve negociable, el Evangelio se vuelve negociable”.
Todo ello probaría, según él, que los “tentáculos” de la que llama Mafia Lavanda, que habrían actuado durante el ponfiticado de Francisco, llegan hasta el de León XIV. “Esta cortina de humo doctrinal es el sello distintivo de la Mafia Lavanda: una red clandestina dentro de la jerarquía eclesiástica que protege y promueve una ideología homosexual disfrazada de compasión. Esta organización alcanzó una influencia sin precedentes durante la era de Francisco: desde la aprobación explícita de las bendiciones para parejas del mismo sexo hasta los encubrimientos episcopales. Sus tentáculos ahora se extienden hasta el papado de León, y el nombramiento del padre Hennen es prueba de ello”, asegura rotundo Strickland.
Y en pleno paroxismo, lanza un órgado al papa Prevost: “Como obispos, tenemos el deber sagrado de clamar a nuestro Santo Padre: si de verdad quiere una reforma, desmantele esta red de confusión. Elimine a los ideólogos que usan el lenguaje pastoral para ocultar la erosión doctrinal. Designen pastores que prediquen el Evangelio de Cristo sin adornos ni concesiones, no eufemismos políticamente correctos disfrazados de clichés sinodales”.
Y tras aclarar que “no hablo con espíritu de rebeldía, sino de fidelidad a Cristo y a su Esposa”, concluye: “¡No más Mafia Lavanda!”.
También te puede interesar
Rafael Luciani coordina el proyecto Togethe/Juntos
Teólogos y pastoralistas de todo el mundo inauguran el primer ecosistema sinodal para reflexionar sobre el Documento Final del Sínodo
“Comparar al Sr. Kirk con San Pablo corre el riesgo de confundir el verdadero testimonio del Evangelio”
Monjas estadounidenses reprochan al cardenal Dolan que haya comparado a Charlie Kirk con San Pablo
Preparación al 60 aniversario de clausura del Concilio Ecuménico Vaticano II
Conferencia sobre "La Doctrina Social de la Iglesia en el contexto actual de Puerto Rico"
El obispo de la diócesis donde vivían las víctimas advierte del "cóctel explosivo" que constituye la pobreza
Monseñor Eduardo García: "El triple crimen de La Matanza es la punta del iceberg de la desintegración social argentina"
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma