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CELAM llama a una mayor comunión en la reflexión teológica católica
El Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam) ha presentado en rueda de prensa diversos aspectos relativos a la organización de lo que está siendo el Congreso latinoamericano y caribeño “Teología en clave sinodal para una Iglesia sinodal”, que inició en la capital colombiana este viernes 9 y se extenderá hasta al 11 de agosto.
Un evento que busca “impulsar una mayor comunión en el camino de la reflexión teológica católica” desde la mirada del continente, dirigido especialmente a representantes de Universidades e Institutos de teología, teólogos y teólogas de organismos eclesiales y sociedades teológicas a nivel nacional y continental.
El acto de presentación ha sido presidido por monseñor Jaime Spengler, presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam); la doctora Carolina Bacher, teóloga argentina; y el sacerdote argentino Carlos María Galli, del Comité teológico de asesores del Sínodo 2021-2024.
Monseñor Jaime Spengler, presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño, fue el encargado de abrir el espacio de la rueda de prensa, quien inició haciendo una reflexión sobre el significado de la palabra Sínodo, explicando que es la construcción de un vínculo cada vez más profundo entre el Evangelio, la fe y la vida de los pueblos. Añadió que, la Iglesia sinodal, es una comunidad de bautizados y bautizadas que implica la determinación de caminar juntos.
Además, el arzobispo metropolitano de Porto Alegre, notó en decir que el contexto social que se vive a nivel latinoamericano y caribeño está marcado por el individualismo y la auto referencialidad, que se evidencian en unas marcadas crisis democráticas, económicas, políticas y eclesial, a este hecho advirtió que la Iglesia tiene el gran desafío de enfrentar estos problemas, pero sin miedos.
“El futuro de la Iglesia, tal vez me atrevería a decir, está de alguna manera en nuestras manos, por eso, es un privilegio participar de este momento que estamos viviendo, construyendo juntos, dialogando, rezando, conociéndonos, teniendo presente lo que está en cuestión. Debemos poder colaborar de forma positiva para que la Iglesia pueda llevar a cabo su misión en el mundo y en la sociedad”.
Por otra parte, destacó lo bonito que ha sido el ejercicio de haber ido caminando juntos en el proceso del Sínodo, donde se han visto a las comunidades construyendo y participando activamente, “indicando sus propios anhelos, sus propios deseos, para que realmente repose siempre más una presencia viva en la sociedad”.
A todo esto, agregó, es importante desde el contexto sinodal avanzar en la teología. “Después de los sínodos, no solo debemos tener una buena comprensión, sino también una visión amplia y generosa de ese concepto teológico, sin ese trabajo, podría haber dificultades para avanzar en los diferentes ambientes”.
Luego, se dio paso a la intervención de la teóloga argentina Carlina Bacher, quien agradeció al Celam por haber abierto este espacio del Congreso, que no tiene otro fin que el de reflexionar y dialogar desde el campo de la teología. Destacó de manera especial el trabajo que se está presentando desde el ámbito académico en lo que tiene que ver con dinámicas de comunicación a la luz de la teología.
En este sentido, agregó “emergen nacientes temas, que las nuevas generaciones ponen en conversación como por ejemplo buscar una universidad en clave sinodal o recuperar experiencias concretas que ya vienen pasando en las comunidades, en esta Iglesia que tiene una historia de comunión y participación pero que ahora quiere actualizarse”.
Agregó además que, celebra con alegría lo que hoy ofrece el Congreso, el mostrar una Iglesia que actualiza la memoria, pero sobre todo que se renuevan a través de las nuevas generaciones, atendiendo la invitación del Papa Francisco a no ser solo un itinerario en América Latina, sino compartir con el resto del mundo.
Por otra parte, hizo énfasis en el papel que han jugado las redes sociales para los procesos de consulta del Sínodo de la sinodalidad. Esto, resaltó, gracias al trabajo y la destreza de los jóvenes en el uso de la tecnología. Destacando de esta manera el papel protagónico que han tenido los jóvenes y la opción que la Iglesia debe hacer por ellos.
“Es importante darle voz también a los jóvenes, a los jóvenes que trabajan digitalmente en la evangelización, en el fondo también la renovación acontece en estas nuevas generaciones, esta, a la que ya no pertenecemos, pero les queremos dar espacio y eso me parece que también acontece en la teología, escuchar muchas voces, que la reflexión hable de las comunidades, de los procesos históricos que se disciernen, que se escuchen las voces y que en un diálogo común se pueda seguir profundizando”.
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