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"No debemos dejarnos abatir por el pesimismo, ni caer en la desesperanza provocada por la violencia”
A puertas de concluir el año y con la expectativa de lo que vendrá para el 2025, el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Francisco Múnera Correa, envió un mensaje lleno de esperanza al pueblo que peregrina en este país.
Alentó a dar gracias al Dios de la vida por las bendiciones recibidas y pidió encomendar el nuevo año a la Divina Providencia, recordando que este período será un tiempo de gracia para toda la Iglesia, para la nación y la humanidad.
Recordó además que, este 29 de diciembre, en todas las catedrales del mundo se llevará a cabo la ceremonia de iniciación del Jubileo Ordinario 2025, enmarcado bajo el lema: «Peregrinos de esperanza». Evento que se dio inicio oficialmente el pasado 24 de diciembre, cuando el Papa Francisco abrió la Puerta Santa en la Basílica de San Pedro.
El también arzobispo de Cartagena, se refirió al Jubileo indicando que es una oportunidad única para revitalizar la virtud de la esperanza, que, según las palabras del Papa Francisco en su bula de convocación titulada: «Spes non confundit», orienta y da sentido a la existencia cristiana.
“Este Jubileo nos ayudará a entender que somos peregrinos de paso por este mundo, caminantes hacia Dios, pero con la fe y confianza puesta en Él. No debemos dejarnos abatir por el pesimismo, ni caer en la desesperanza provocada por la violencia”, destacó.
Recordando las palabras del Papa Francisco durante su visita a Colombia en septiembre de 2017: “No se dejen robar la esperanza, no se dejen robar la alegría” animó con ello a los colombianos a mantener viva la confianza en Dios y en un futuro más próspero.
El mensaje también incluyó un llamado a los colombianos a trabajar juntos por la paz y la reconciliación. El prelado subrayó la importancia de fortalecer los lazos familiares, apoyar a los más vulnerables y mantener la fe en la búsqueda de la tan anhelada paz.
“La paz es uno de nuestros grandes anhelos y no perdemos la esperanza en el camino que recorremos para conseguirla”, afirmó, haciendo eco del mensaje del Papa para la Jornada Mundial de la Paz del primero de enero de 2025, cuyo lema es “Perdona nuestras ofensas, concédenos tu paz”. Este lema invita a la reconciliación con Dios, con los demás, con uno mismo y con el medio ambiente.
El prelado concluyó su mensaje deseando a todos un bendecido 2025 y animó a aprovechar el Jubileo de la Esperanza como una oportunidad para reencontrarse con Cristo. “Que este tiempo propicio nos impulse a avanzar en el sendero hacia una vida plena de paz y reconciliación. Bendiciones para todos”.
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