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"Las críticas que nacen de la falta de caridad, además de dañinas son inútiles"
Nuncio del Vaticano en Venezuela, Aldo Giordano acaba de participar en el Seminario de Teología organizado en Caracas en apoyo al Papa Francisco. Nos va a ofrecer su punto de vista acerca de la acogida de las reformas papales en Venezuela y en el mundo, y sobre la esperanza de la sociedad venezolana, que mientras confía en una salida a la crisis, encuentra un especial consuelo en la Iglesia.
El congreso te teólogos apoya al Papa. ¿Francisco necesita ese apoyo?
Creo que, por un lado, el Papa necesita del apoyo de toda su Iglesia, de su familia. Por otro lado, no necesita el apoyo de nadie, porque él sigue a Dios.
Es nuestra responsabilidad estar con el Papa, con su magisterio, con su alma, que se apiada de todo el mundo, de todas las personas que sufren, de los pobres. Por eso, este congreso es una gran ocasión para vivir con el Papa, que es nuestro pastor, y vivirlo con toda la Iglesia de nuestro país y del mundo.
¿La jerarquía latinoamericana y venezolana está siguiendo de cerca al Papa?
Por supuesto. Yo conozco más de cerca la realidad de la Iglesia de Venezuela y aquí se vive una gran comunión de la Iglesia y con el Santo padre. El Papa ha dicho varias veces: “yo hablo a través de los obispos de Venezuela”. Y los obispos jamás hablan sin estar seguros de la opinión del Papa. Esta comunión es un don de la Iglesia de Venezuela, porque tenemos muchos problemas.
Sin embargo, se diría que algunos quieren romper ese don con las resistencias, con ir en contra de las reformas del Papa. ¿Eso le preocupa?
¿Aquí, en Venezuela? No me parece.
Digo en general
Es normal. Mi impresión es que los pueblos de toda la tierra están con el Papa. Él comprende la diversidad de opiniones; es algo que siempre se da. Dice que las críticas están hechas para construir, para amar, para realizar el Evangelio y que son muy positivas. Sin embargo, las críticas que nacen de la arrogancia, de la falta de caridad, además de dañinas, son inútiles.
La gente sí le quiere y eso se nota, ¿verdad?
Siempre me sorprende ver cómo en Venezuela todo el pueblo, los jóvenes, todos, quieren al Papa.
¿Le duele el dolor que se puede palpar en Venezuela?
Claro. Es nuestro primer problema y nuestro único interés. Nosotros no tenemos un interés político, tenemos un interés por la gente, por el pueblo. El Papa también. Nuestro intento, siempre, es que la Iglesia esté cercana al pueblo.
¿Ve salida? ¿Hay esperanza?
La esperanza es el fundamento de nuestra fe. Cristo ha resucitado; es la esperanza. A propósito de esto, me gusta mucho una imagen que utiliza el Papa, el disagiato, la necesidad. Él dice que cuando hay situaciones de disagiato, se trata de sembrar para que pueda florecer: hagamos algo, vamos a reflexionar, exploremos caminos. Esto es muy importante en los momentos de dificultad que todos los pueblos viven antes o después.
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