Rafael Luciani coordina el proyecto Togethe/Juntos
Teólogos y pastoralistas de todo el mundo inauguran el primer ecosistema sinodal para reflexionar sobre el Documento Final del Sínodo
Monseñor Heras: “Ecuador necesita cambiar posturas para lograr la paz”
El presidente de la Organización de Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), José Gregorio Díaz Mirabal, ha pedido al Sínodo del Amazonas que se celebra en el Vaticano la solidaridad con sus compañeros en Ecuador y denunciado las violaciones contra la naturaleza y los pueblos originarios.
Desde junio de 2018 Díaz Mirabal representa a los más de 400 pueblos de la Panamazonia y ha sido invitado al sínodo para representarlos.
Y mientras se encontraba participando en esta asamblea de obispos estallaron las protestas en Ecuador por el plan de austeridad que impulsa el Gobierno y que entre otras medidas incluye el aumento del precio de los combustibles.
"He pedido a los cardenales y obispos que elevaran una oración y unas palabras de solidaridad con los líderes del movimiento indígena en Ecuador", explicó en una entrevista con Efe el presidente de la COICA, desde donde se convoco el paro contra las medidas del presidente Lenín Moreno.
Desde Roma, Díaz Mirabal afirmó que "los hermanos de Ecuador necesitan la solidaridad mundial para que se pare la violencia" y afirmó que "no se aceptará el diálogo hasta que no se detenga el estado de excepción" decretado por Lenín Moreno.
Y anunció "que organizaciones de Derechos Humanos están recogiendo material para hacer una denuncia por crímenes de lesa humanidad contra el Gobierno".
Denunció que no habrá ninguna mesa de negociación hasta que no se levanten las medidas económicas impuestas y también pide que se "cumplan las promesas que el presidente Moreno realizó el año pasado" como "que no haya más concesiones petroleras y mineras en la Amazonía", la detención del proyecto de "la hidroeléctrica en el río Piatúa" o la concesión a una petrolera para explotar las 124.00 hectáreas en el territorio del pueblo Waorani.
"Están acusando a los indígenas de bandidos, pero no se habla de cuáles son las exigencias de nuestros pueblos", agregó el líder indígena que ha llevado estas reivindicaciones a la asamblea de los obispos.
"Esta lucha del pueblo indígena de Ecuador está ligada a la lucha que representamos en este sínodo: la ecología integral y la defensa de la Casa Común, que tiene que ser respetada", subrayó.
"Tienen un papa muy valiente", explicó que ha dicho durante estas reuniones, aunque pidió que esta reunión no quede en nada porque "estamos hablando de la extinción" del hombre.
"Este sínodo no puede ser solo para discutir si puede haber sacerdotes casados. Lo que está discutiendo aquí es el presente y el futuro de la humanidad ante las crisis de los partidos políticos y las ideologías, la iglesia esta llamando a una reflexión mundial", señaló.
Reconoció que los indígenas que representa tuvieron muchas dudas en la participación en esta reunión, "por todo lo que en la Historia ha hecho la Iglesia a los indígenas" pero que al final vieron que "la propuesta de fondo del papa Francisco era la defensa de la vida y la naturaleza".
"Por eso hemos venido, para que este sínodo tenga trascendencia no solo en la Iglesia sino en la humanidad", aclaró.
Los indígenas presentes en el sínodo han llevado sus propuestas a la asamblea para que puedan ser incluidas en el documento final y entre ellas se incluyen "la protección del territorio de los pueblos indígena y la protección de las comunidades indígenas en aislamiento voluntario", así como que se señalen "las injusticias que se cometen con la naturaleza".
Díaz Mirabal añade que también esperan de la Iglesia el respeto de sus propias creencias indígenas y afirma que en ellos se ha creado "un buen dialogo".
Por otro lado, Monseñor Walter Jeová Heras Segarra, O.F.M., Vicario Apostólico de Zamora, Ecuador, participante en el Sínodo Especial para la Región Panamazónica, ha hecho un llamamiento por la paz en su país.
“Desde aquí, desde este Sínodo – que es un bendición de Dios porque vemos que hay tanta vida como lo es la vida de la Amazonía – donde el encuentro de los pueblos, de las culturas, el encuentro de la Iglesia universal crea un sentido de comunión, de esperanza, paz y vida; desde aquí les decimos a todos los habitantes del Ecuador que, nosotros oramos por la paz, para que vengan días mejores para nuestro país, para que se trabaje por la justicia para adquirir esa paz que tanto luchamos, dejando de lado las actitudes de cerrazón y así encontrar vías de solución pacífica y nuevamente lograr ese Ecuador de paz que tanto queremos”.
Ante los últimos acontecimientos de violencia y enfrentamientos que este país sudamericano está viviendo, el Vicario Apostólico de Zamora señaló que, “la situación que está atravesando Ecuador se desprende de la eliminación de los subsidios de los combustibles y otras medidas en el aspecto laboral que ha ocasionado todo este problema”.
Asimismo, Monseñor Heras dijo que, “esta situación era una bomba de tiempo que en algún momento debía desatarse, por toda la situación y la realidad que ha venido viviendo el Ecuador durante estos últimos años”. Además, el Prelado puntualizó que, el pueblo se sentía muy reprimido por el sistema, un sistema – dijo – que ha oprimido al pueblo y que no daba apertura o no daba derecho a la protesta. “Ahora vemos que el tiempo y toda la protesta ha llevado a situaciones muy duras porque hay luchas, se puede decir, entre los mismos pobladores, grupos y grupos que están enfrentados y por su puesto la presión de la fuerza pública”.
En este sentido y refiriéndose al papel de la Iglesia en esta difícil situación que atraviesa el país, el Vicario Apostólico de Zamora señaló que, “la Iglesia está jugando un papel muy importante. Desde el comienzo se ofreció como mediadora y ha sido tomada en cuenta para participar en las mesas de diálogo que se están teniendo.
El Vicepresidente de la CEE, junto al Arzobispo de Quito han asumido el protagonismo por parte de los Obispos de Ecuador para llevar adelante un diálogo sincero con las partes y ver sobre todo como mediar en esta situación para resolver este conflicto que pensábamos que iba a ser corto pero vemos que ya lleva algunos días, y está causando graves daños y sobre todo gran detrimento a todos los habitantes del Ecuador, a los niños, a los jóvenes, con la pérdida de clases y también con la pérdida en el aspecto económico que se está dando”.
Al precisar cuáles son las dificultades a la solución del conflicto, Monseñor Heras dijo que, una de las primeras dificultades son las posiciones, las posturas de los involucrados.
“El Gobierno ha dicho que no va a derogar las medidas que ha implementado y por otro lado, los manifestantes están solicitando que se deroguen las medidas y parece que no se encuentra todavía las medidas complementarias para ver cómo llevar adelante sobre todo las medidas de compensación para que la situación social, política y económica del país se vea aliviada un poco. Mientras no se logren o no se tomen puntos de alivio para la población, creo que el diálogo va a seguir con esa resistencia que existe hasta ahora”.
También te puede interesar
Rafael Luciani coordina el proyecto Togethe/Juntos
Teólogos y pastoralistas de todo el mundo inauguran el primer ecosistema sinodal para reflexionar sobre el Documento Final del Sínodo
“Comparar al Sr. Kirk con San Pablo corre el riesgo de confundir el verdadero testimonio del Evangelio”
Monjas estadounidenses reprochan al cardenal Dolan que haya comparado a Charlie Kirk con San Pablo
Preparación al 60 aniversario de clausura del Concilio Ecuménico Vaticano II
Conferencia sobre "La Doctrina Social de la Iglesia en el contexto actual de Puerto Rico"
El obispo de la diócesis donde vivían las víctimas advierte del "cóctel explosivo" que constituye la pobreza
Monseñor Eduardo García: "El triple crimen de La Matanza es la punta del iceberg de la desintegración social argentina"
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma