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Durante días han existido bloqueos y cortes a servicios básicos
La Diócesis de Tapachula y la de San Cristóbal de las Casas en Chiapas, se pronunciaron ante los actos violentos que se están viviendo en la zona.
En un comunicado, Mons. Rodrigo Aguilar Martínez, obispo de San Cristóbal de las Casas, denunció que los grupos delincuenciales se han apoderado del territorio de su diócesis y que actualmente se encuentran en estado de sitio, bajo psicosis social con narco bloqueos, que usan los delincuentes como barrera humana a la sociedad civil, obligándolos a estar y poner en riesgo su vida y la de su familia.
“En estos tiempos de crisis frente a la violencia estructural e institucional con la presencia de la delincuencia organizada que lacera la vida de nuestras comunidades y nuestros pueblos de Chiapas estamos sufriendo los asesinatos, secuestros, desapariciones, amenazas, hostigamiento, extracción de nuestros bienes naturales, persecución y despojos de los bienes, fruto de nuestro trabajo”.
Mons. Aguilar, aseguró que han alzado la voz junto con la sociedad civil, de la crisis social, la represión y la presencia de grupos criminales, sin embargo no ha habido respuesta para los pueblos.
Sin embargo, el silencio de las autoridades pone en riesgo la integridad humana y demuestra un estado fallido, rebasado y/o coludido con los grupos delincuenciales, desde los fiscales municipales y regionales, presidentes municipales, el gobierno del estado y federal.
“La omisión del estado de frente a esta realidad mantiene a los pueblos en la incertidumbre total. Hacemos un llamado a la comunidad internacional a visibilizar la situación de violencia que se ha perpetrado en nuestro Estado de Chiapas y que las autoridades correspondientes respondan brindando seguridad al pueblo.”
Y es que afirmó que por las acciones del crimen organizado existe desabasto de alimentos, granos básicos y otros enseres, así como la falta de atención médica y medicamentos, debido a la continua violencia. Además de que se han dado reclutamientos forzados, dejando a las familias destrozadas.
Por su parte el obispo de Tapachula, Mons. Jaime Calderón Calderón destacó que aunque toda la Iglesia le gustaría estar acompañando a la población que sufre, debido a los bloqueos no es posible estar físicamente pero comentaron que en estos momentos de sufrimiento y escasez se debe utilizar la inteligencia con tranquilidad, para sobrevivir día a día y no olvidar que sólo Dios puede transformar esta realidad.
“Pongámonos en su presencia con espíritu de necesitados. Solo Él es capaz de cambiar los corazones para que, más allá de la ambición del dinero, podamos vernos, tratarnos. respetarnos y amarnos como verdaderos hermanos. Sólo Él nos puede ayudar a descubrir cuánto vale la vida de uno de sus hijos y cómo hemos de cuidarla y conservarla. Solo Él es capaz de alejar la violencia de nuestro alrededor”.
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