Rafael Luciani coordina el proyecto Togethe/Juntos
Teólogos y pastoralistas de todo el mundo inauguran el primer ecosistema sinodal para reflexionar sobre el Documento Final del Sínodo
El arzobispo de Lima recuerda que 10 millones viven en la pobreza
Durante una misa en honor a Santa Rosa de Lima, el arzobispo de Lima, monseñor Carlos Castillo, pidió a los peruanos y a los políticos a superar las “locas ilusiones” impulsadas por la ambición y el “dinero mafioso”.
Castillo destacó que el dinero debe ganarse de manera honrada y compartirlo con quienes más lo necesitan. Además, dijo que todo lo que se posee es un don de Dios que debe ser compartido.
“O Dios o el dinero. Eso es muy importante para nosotros en este momento en el país porque las locas ilusiones son por ambición y por dinero mafioso”, explicó, enfatizando la necesidad de poner a Dios por encima del dinero.
El arzobispo de Lima también abordó la difícil situación social del país, recordando que cerca de 10 millones de peruanos viven en la pobreza y carecen de acceso a servicios básicos como el agua y el saneamiento.
También te puede interesar
Rafael Luciani coordina el proyecto Togethe/Juntos
Teólogos y pastoralistas de todo el mundo inauguran el primer ecosistema sinodal para reflexionar sobre el Documento Final del Sínodo
“Comparar al Sr. Kirk con San Pablo corre el riesgo de confundir el verdadero testimonio del Evangelio”
Monjas estadounidenses reprochan al cardenal Dolan que haya comparado a Charlie Kirk con San Pablo
Preparación al 60 aniversario de clausura del Concilio Ecuménico Vaticano II
Conferencia sobre "La Doctrina Social de la Iglesia en el contexto actual de Puerto Rico"
El obispo de la diócesis donde vivían las víctimas advierte del "cóctel explosivo" que constituye la pobreza
Monseñor Eduardo García: "El triple crimen de La Matanza es la punta del iceberg de la desintegración social argentina"
Lo último
La inteligencia del corazón
El corazón que humaniza
Humanizar frente al sufrimiento extremo
Vergüenza universal: eutanasia
Cada duelo es único
El duelo es indomable
La fuerza humanizadora de la ternura
El corazón en las manos, como ternura