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Cardenal Cupich llama a la no violencia armada y a la protección del pueblo
(Vatican News).-A través de un telegrama firmado por el Secretario de Estado, Cardenal Pietro Parolin, y enviado al Cardenal Blase Cupich, arzobispo de Chicago, el Papa Francisco manifiesta su solidaridad con las víctimas del tiroteo.En el texto, se asegura que el Pontífice “se sintió profundamente entristecido al enterarse del absurdo tiroteo que tuvo lugar en Highland Park y le pide que transmita su cercanía espiritual a todos los afectados por este ataque”.
“Su Santidad se une a toda la comunidad en la oración para que Dios Todopoderoso conceda el descanso eterno a los fallecidos y la curación y el consuelo a los heridos y afligidos”, prosigue el mensaje.
“Con una fe inquebrantable en que la gracia de Dios es capaz de convertir incluso los corazones más duros, haciendo posible ‘apartarse del mal y hacer el bien’ (Sal. 34,14), el Papa Francisco reza para que cada miembro de la sociedad rechace la violencia en todas sus formas y respete la vida en todas sus etapas”, concluye el comunicado, enviando, "como prenda de paz y fuerza en el Señor", la bendición del Sucesor de Pedro.
“Lo que debería haber sido una celebración pacífica de la fundación de nuestra nación terminó en una tragedia indescriptible”. Con estas palabras el Cardenal Blase J. Cupich, arzobispo de Chicago, se refiere al tiroteo acaecido el pasado 4 de julio en Highland Park, cuando al menos 6 personas fallecieron y otras resultaron heridas después de que un hombre abriera fuego mientras las familias asistían a un desfile del Día de la Independencia.
“Por favor, únanse a mí en la oración por las víctimas y sus seres queridos, que nunca imaginaron que una celebración del 4 de julio podría convertirse en un campo de exterminio”, expresó, y añadió la petición de rezar también por la seguridad de los socorristas. “Se precipitaron valientemente hacia el peligro para atender a las víctimas y proteger a los demás de cualquier daño”, dijo.
“Apenas estamos en julio, y este año Estados Unidos ya experimenta más de un tiroteo masivo al día”, apuntó el Purpurado, quien consideró además que “sea cual sea la opinión que se tenga sobre el derecho a portar armas, hay mucho espacio para el juicio prudencial a la hora de interpretar la Segunda Enmienda con el fin de promulgar medidas de seguridad de armas serias y ampliamente populares”.
Cupich aseveró que, el mes pasado, “el Senado aprobó por fin un proyecto de ley de seguridad de armas importante, aunque modesto. Pero está claro que hay que hacer más”.
"El derecho a portar armas no eclipsa el derecho a la vida, o el derecho de todos los estadounidenses a seguir su vida sin el temor de que puedan ser destrozados por las balas en cualquier momento. La violencia armada es una cuestión de vida. Debemos seguir rezando para que todos nuestros funcionarios, tanto los elegidos como los no elegidos, redoblen su compromiso de mantener a salvo al pueblo al que han jurado servir".
Al final de su mensaje, Cupich recordó las palabras del Santo Padre en una carta dirigida a los habitantes de Chicago el 4 de abril de 2017: “Como dijo el Dr. Martin Luther King Jr., la humanidad ‘debe desarrollar para todos los conflictos humanos un método que rechace la venganza, la agresión y las represalias. El fundamento de ese método es el amor’. Insto a todas las personas, especialmente a los hombres y mujeres jóvenes, a que respondan a las proféticas palabras del Dr. King y sepan que la cultura de la no violencia no es un sueño inalcanzable, sino un camino que ha dado resultados decisivos”.
“Que el Señor de la misericordia abrace en el amor a los que han muerto, traiga la curación a los heridos, el consuelo a sus seres queridos y el valor a todos nosotros, para que podamos responder a esta tragedia unidos como hijos de Dios para construir un camino hacia la seguridad y la paz”, concluyó el Cardenal.
A través de un telegrama firmado por el Secretario de Estado, Cardenal Pietro Parolin, y enviado al Cardenal Blase Cupich, arzobispo de Chicago, el Papa Francisco manifiesta su solidaridad con las víctimas del tiroteo.En el texto, se asegura que el Pontífice “se sintió profundamente entristecido al enterarse del absurdo tiroteo que tuvo lugar en Highland Park y le pide que transmita su cercanía espiritual a todos los afectados por este ataque”.
“Su Santidad se une a toda la comunidad en la oración para que Dios Todopoderoso conceda el descanso eterno a los fallecidos y la curación y el consuelo a los heridos y afligidos”, prosigue el mensaje.
“Con una fe inquebrantable en que la gracia de Dios es capaz de convertir incluso los corazones más duros, haciendo posible ‘apartarse del mal y hacer el bien’ (Sal. 34,14), el Papa Francisco reza para que cada miembro de la sociedad rechace la violencia en todas sus formas y respete la vida en todas sus etapas”, concluye el comunicado, enviando, "como prenda de paz y fuerza en el Señor", la bendición del Sucesor de Pedro.
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